Las nuevas fortunas de las Criptomonedas

Desde que en el mercado financiero global aparecieron las criptomonedas, el mundo, a nivel económico, ha dado un giro inevitable. Las transacciones se dan de manera virtual, haciendo que el dinero pase a otro estado de realidad nunca antes visto: ahora la realidad virtual es tan poderosa porque incluso el dinero se mueve por ahí. Esto ha provocado una tendencia enorme e indetenible en los últimos años, haciendo que incremente lo que se conoce como las nuevas fortunas de las Criptomonedas.

Resulta complejo comprender a exactitud la situación del mercado de criptomonedas, comenzando por el trading tan variado de tipos de tokens, en donde encabezan la lista el Bitcoin, Litecoin, Ether, Ripple, Neo, Dash, y otras que se vienen sumando diariamente y que, la mayoría de las personas, aún ni siquiera conoce. Si a este hecho, le sumamos la cantidad de información que viaja a través o detrás de cada transacción, todas las operaciones y cruces de criptomonedas, hace difícil la tarea de calcular o presentar ante Hacienda las inspecciones correspondientes para que cada persona declare dichas operaciones. A decir verdad, gran parte de la información que se mueve a través de este tipo de operaciones queda en el anonimato, así que el rastreo o inspección futura tendrá que crear un sistema que dé cuenta de este laberinto tan complejo.

Son muchas las personas, que por distintas razones, han acumulado fortunas de criptomonedas, perdiendo de vista incluso la dirección hacia dónde tiene que parar, distribuirse, o consumirse dicha riqueza virtual. Podemos decir entonces que, estos nuevos millonarios se ven en una situación delicada, que debería tratarse con cautela y con orientación de profesionales en el área de las ciberfinanzas, las nuevas tecnologías y plataformas virtuales de la economía mundial.

La mayoría de los “nuevos ricos” bajo esta tendencia crypto, provienen generalmente del mundo tecnológico, lo que de alguna forma, hace más sencilla la recaudación de información de sus operaciones para los fiscalistas. Sin embargo, todavía existen muchos criptomillonarios nuevos que se descuidan a la hora de realizar sus consumos o transacciones pudiendo correr riesgos fiscales en un futuro no tan lejano. Por eso, el uso de criptomonedas debe siempre pensarse en función de una responsabilidad personal con el rastro de trading correspondiente a los consumos u operaciones. Esto quiere decir, además de tener responsabilidad con declarar ante Hacienda, se debe comprender para qué se tiene esa suma de dinero virtual.

Lo que sucede generalmente, para estas personas que aumentan sus riquezas de un día para otro, es que presentan de pronto una pérdida súbita de las mismas. El dinero, y más el dinero virtual en criptomonedas, es así de efímero, por tanto, es importante comprender que se está frente a una situación en la que se deben tomar decisiones que jamás se acostumbran a tomar, porque se trata de sumas millonarias con las que cualquiera no está acostumbrado a relacionarse.

La duda de toda persona que se ve en esta situación de acumulación de fortuna de criptomoneda, es hacia dónde dirigir esa riqueza. Aunque la respuesta no es sencilla, debemos tener en cuenta algo sumamente básico: el mundo sigue siendo el mismo, y las necesidades siguen siendo las mismas para todos. En este sentido, la recomendación más honesta sería la de apartar y diversificar ese dinero virtual de la manera más inteligente, conociendo las propias situaciones familiares, patrimoniales, etc. Se debe asegurar lo que ha sido siempre prioridad para una vida tranquila, es decir, proveer de educación, casa, deporte, recreación, inversión en sueños y metas, etc. Finalmente, reconocer que la fortuna que llega súbitamente, puede ser la más efímera y problemática de todas, sobre todo cuando no se tiene el asesoramiento apropiado.